...noticias ke realmente...me hacen krecer komo persona!! (un aplauso para el empresario Emili Vives)
El pueblo naturista de Fonoll cumple una década de existencia con muchos tabús que aún quedan por romper
- • El impulsor proyecta construir un museo tecnológico y un hotel
- Sin tapujos Unos clientes salen de paseo por la finca. Foto: JOAN PUIG
FONOLL
Diez años. Y aun así, en pleno siglo XXI, con la democracia como en casa, con Franco en los libros de texto y con un freak en el Festival de Eurovisión, el naturismo todavía hostiga la moral de muchos neófitos de la tolerancia. En Fonoll (Conca de Barberà), el pueblo nudista creado hace ahora una década por el empresario barcelonés Emili Vives, lo saben muy bien. Lo bueno del caso es que les da lo mismo.
"Cada vez somos más y los mitos absurdos sobre la desnudez se van rompiendo. Aún queda mucho carca, lo sabemos, pero qué le vamos a hacer, es su problema", resume el padre de estas 160 hectáreas, que hace más de 55 años quedaron deshabitadas. Justo debajo del sujeto retrógrado, en la escala de rastreros de Vives, está el político. Le sirve cualquiera. Asegura que ha resucitado Fonoll sin un solo céntimo de subvención y reparte estopa tanto para "Conser-
vància i Unció" como para el Govern de izquierdas, que ha salido "más facha si cabe que el anterior". Su rencor tiene una historia. El Ayuntamiento de Passanant, del que depende Fonoll, lleva dos lustros intentado reventar el proyecto. En el 2000, recuerda Vives, el alcalde llegó a la finca con 13 guardias civiles y cuatro camiones para llevarse un montón de material. Se amparaban en una resolución judicial que ordenaba paralizar las obras y querían estar seguros de que Vives no colocara un solo ladrillo más. Un año después, recuperado del golpe, volvió a ponerse manos a la obra. Y claro, el consistorio le denunció por desobediencia judicial. En octubre tiene cita con el juez. La enésima. No parece muy preocupado.
Bufet vegetariano
Son las dos. Hora de comer. Jacinto es el cocinero. Era cliente hasta hace un par de meses, cuando Vives descubrió que además de buena persona es un refinado gurmet. Renunció a su trabajo y a un sueldo superior y se instaló en una caravana en Fonoll. Asegura que ahora es "más feliz que nunca". Hace sonar la campana y la gente que usa el restaurante --un exquisito bufet vegetariano-- empieza a aparecer de todos lados.
Están Lola y Antonio, un matrimonio de Albacete que ronda los 50 años. Llevan en Fonoll una semana y, tras hablar de fútbol, toros, la mili y Catalunya, debaten sobre el naturismo. "Practicarlo --explica ella-- es la mejor manera de normalizarlo". "La hipocresía que nos sacamos de encima sin llevar ropa ni marcas es alucinante. Esto hace que seas tú al 100%", añade él. Antonio, sin embargo, reconoce que no le ha contado a su madre sus planes estivales. El fantasma del tabú sobrevuela la mesa. "¡Seguro que me manda un saco de ropa!", bromea.
El naturista es transparente, tiene la mente abierta y sabe relativizar los problemas. Comparte con una pasmosa facilidad y no pone barreras. María Carmen Martínez es un ejemplo. A sus 62 años, cuenta una retahíla de baches personales. Y lo hace sin esperar soluciones, solo sabedora de que quien está junto a ella se toma la molestia de escucharla. Algo que quizá eche de menos en su trabajo en el Ministerio de Medio Ambiente.
Esto no es un negocio
Vives sabe que no recuperará lo invertido. La recompensa de ver cumplido un sueño, sin embargo, no tiene precio. "Lo mejor de estos 10 años es la gente que pasa por aquí", sentencia. Todos le saludan y, de algún modo, se podría decir que le admiran. Es algo así como el sheriff del buen rollo de Fonoll.
La finca dispone de 120 camas distribuidas en apartamentos y estudios, una biblioteca con más de 20.000 títulos, una tienda, una sala de baile, una para conferencias y otra para masajes, mesas para barbacoa y un solárium con una poza de agua limpia. Los clientes pueden montar a caballo y darse ba-
ños de barro. Tiene un par de edificios a medio construir. La idea es irlos acabando a medida que vaya entrando el dinero.
Además de instalar un sistema digno de alcantarillado, Vives tiene dos proyectos en mente para el pueblo: un museo tecnológico y un hotel naturista de 85 habitaciones. Nada tiene que ver Fonoll con el ruinoso aspecto que presentaba hace 10 años. Lo compró sin ir a verlo y cuando fue de visita comprobó que solo quedaban algunas paredes y muchas horas de trabajo por delante. "Se me cayó el alma a los pies", reconoce.
Llega una familia británica. Monovolumen, bicis, niños dormidos y remolque. Están blancos como la paz y uno no puede evitar recomendar en silencio que, por favor, se pongan mucha crema solar. Y en todas partes. El padre monta la tienda mientras la madre y las tres criaturas juegan en un columpio. La única diferencia entre esta postal y otra es que, aquí, la familia no lleva ropa. ¿Es esta tanta diferencia? "Los textiles --así llaman los naturistas a los que van vestidos-- deben aprender a vernos como una opción más", reclama Vives.
Jacinto, Raquel, Carmen y una pareja que acaba de llegar salen de paseo. Más allá de temas políticos y económicos, debates éticos y chistes fáciles, vivir el naturismo desde dentro hace que tetas y pitos sean relativos. Casi invisibles. Transparentes. Y de eso se trata, de no esconder nada y desnudar el alma.


sarah dijo
vaya, me parece genial, respetable...e incluso admirable.
yo no sería capaz...
soy transparente y tengo una mente abierta
no escondo nada y desnudo mi alma
relativizo mis problemas...el sentido del humor es mi bandera
comparto, empatizo, escucho...no pongo barreras
y sé que no sería capaz,
no son prejuicios, ni la educación...
me pasa en la playa, no me enrolla poner el pecho al sol, voy con mis amigos a Barra, a Los Alemanes, y a la Sirenita que son nudistas aquí en Vigo, pero no me desnudo, estoy en bañador...no sé, a mí no me gusta que me miren, no me agrada, me siento incomoda...por otra parte a mí me encanta ver, todo hay que decirlo, tal vez porque sé como yo veo, lo que pienso, siento e imagino...pues no me gusta que me vean...es mío, mi tesorooooo...y el de él, donde coño quiera que esté...y, por otra parte te diré que me encanta la ropa...casi siempre ando en deportivas, vaqueros y camisetas...pero cuando me visto...ohhh tioooo...es genial...elegir un vestido, una falda, unos taconazos, una blusa, maquillaje, complementos...verme como una princesa me levanta dos palmos del suelo...con lo tontos que sois!...ahora sí, cuando cierro la puerta de mi casa y solo estamos él y yo...sodoma y gomorra!!!!
un besito puli
19 Agosto 2008 | 12:00 PM